domingo, 27 de mayo de 2007

Aprendiendo del "Vuelo de los Gansos"

Queridos amigos/as, han pasado varios meses de silencio... a veces callar es bueno. Para mi lo ha sido. Y esto tiene que ver con la necesidad de volver la mirada a lo esencial, a la fuente, al reencuentro con los sueños y esperanzas, quizás para no cansarnos más de la cuenta.... y asi y todo, también es legítimo reconocer que nos cansamos....
El compromiso que asumí (por cuenta propia), de contarles a los amigos/as, y a la comunidad en general, acerca del quehacer diario de la Corporación QUEÑUA, quedó por estos meses en STAND BY, en PAUSA.... como esperando que algo importante aconteciera, y que removiera nuevamente mis motivaciones. Cuando digo esto, me recuerda las tantas jornadas comunitarias en que le narrabamos a la gente, a los vecinos/as, jóvenes y niños, hombres y mujeres.... el famoso vuelo de los Gansos, ¿Se recuerdan la historia?, asi dice.... El próximo otoño cuando veas los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan formando una "V". Es bien interesante que sepas lo que la ciencia ha descubierto acerca de por que algunas aves vuelan de esta forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en "V" la bandada completa aumenta por lo menos un 71% su poder, mas allá de lo que lograría cada pájaro sí volara solo. Está demostrado que las personas que se unen y comparten una dirección común con sentido de comunidad, llegan mas rápido y mas fácil a donde desean porque se apoyan y se fortalecen mutuamente.

Cada vez que un ganso se sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente regresa a la formación para beneficiarse del poder de los compañeros que van adelante y ayudar a los que van detrás. Si nosotros actuáramos con la inteligencia de los gansos, haríamos todo lo posible por superar las diferencias, compartir una misma dirección y servir con lo mejor de nosotros mismos.

Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Siempre obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos mas difíciles en lugar de permitir que el peso lo lleven unos pocos o uno solo. Los biólogos han observado que los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad. Una palabra de aliento produce grandes beneficios. El estímulo motiva reconforta.

Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar ó hasta que muera y, solo entonces, los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo. Si nosotros aprendemos de los gansos, como solidarios con quien nos necesita y nos mantenemos uno al lado del otro acompañándonos y apoyándonos.


Quizás, ha sido justamente este el proceso el que he estado viviendo con algunos socios de la Corporación, asumiendo nuestras propias realidades, cansándonos en el vuelo, y retomando nuevamente las fuerzas para seguir volando, en este compromiso social que le da sentido profundo a nuestras vidas. Por ello, ha sido muy bueno, saber que van apareciendo en el trabajo comunitario, nuevas personas que contribuyen a seguir trabajando. Sólo quiero decirles a mis amigos/as de siempre.... que no se queden en el camino; que la invitación sigue vigente; que aprendendamos de la sabiduría de la naturaleza; y nos apoyemos mutuamente en este vuelo infinito.... Con cariño, un fuerte abrazo para todos/as. SILVANA